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Bienvenidos al Blog de @ngel @rruga

domingo, 14 de junio de 2015

SI ALGUIEN SE TE ACERCA....








Si alguien se te acerca con frío…
es porque tú tienes para ofrecerle calor.
Si alguien se acerca con alegría…
es porque tú tienes siempre una sonrisa para ofrecer....

Si vierte ante ti sus lágrimas…
es porque de ti espera el consuelo.
Si te ofrece sus versos…
es porque tú tienes la música.
Si te confía su sufrimiento…
es porque de ti espera un remedio.
Si llega con sus confidencias…
es porque en ti busca la escucha.
Si lo hace con hambre…
es porque puedes proporcionarle alimento.
Con besos…
es porque tú eres la dulzura.
Si te confía sus dudas…
es porque tú le marcas el camino.
Con orquestas…
es porque tú eres la fiesta.
Con desánimo…
es porque tú sabes ser un estímulo.
Con fantasía…
es porque tú sabes la realidad.
Con desesperación…
es porque en tú encuentra una razón válida.
Con entusiasmo…
es porque no duda de que vas a vibrar con sus esperanzas.
Cuando te confía un secreto…
es porque tiene segura tu complicidad.
Cuando alguien se acerca a ti inquieto…
es porque tú sabes infundirle serenidad.
Cuando deposita en tú su confianza…
es porque encuentra en ti su fuerza.
Cuando te confiesa su miedo…
es porque ¡tú eres amor!
Presta atención cuando alguien se te acerque.
Nadie llega a ti por casualidad

10 CLAVES PARA LA FELICIDAD...


1. No pierdas nunca el buen humor. De lo contrario, te debilitarás física y psíquicamente.
2. La alegría está dentro de ti. No depende de los demás y tú puedes proporcionártela cada día.
3. No te lamentes. Vive el presente, el hoy, aquí y ahora de cada día. No te encierres en el pasado....
4. Tener más cosas no es ser más. Las posesiones materiales no garantizan la felicidad.
5. Dar es mejor que recibir. Si intentas que la gente que te rodea también sea feliz, tú lo serás más.
6. Vive como piensas. Hay que vivir en paz con uno mismo y siendo consecuente con lo que uno piensa.
7. Olvida lo negativo. Haz cada cierto tiempo un inventario de lo bueno que te ha pasado y olvida lo malo.
8. Lleva una vida saludable. Si estás sano serás fácil que seas feliz. También hay que trabajar la mente.
9. Hazte homenajes de vez en cuando. No pasa nada por darse un capricho, sino que es algo muy saludable.
10. Las crisis son parte de la vida. Hay que aceptarlas y usarlas para fortalecernos y enriquecernos

SI FUÈRAMOS BUENOS


Si fuéramos buenos, querríamos estar siempre últimos, y no primeros.
Rogaríamos no ser invitados al escenario, ni a tomar el micrófono, ni a
estar bajo el haz de los reflectores del mundo.

Si fuéramos buenos, disputaríamos dar lo mejor, y no recibir lo mejor....
Insistiríamos ante quienes nos rodean, con fuerza y convicción, en que nos permitan darles lo mejor que tenemos, rechazando lo bueno que ellos nos ofrecen, para que sean ellos quienes lo disfrutan.
Si fuéramos buenos, no pensaríamos mal de los demás, sino que buscaríamos todo el tiempo la forma de comprender los actos de nuestros hermanos, como surgidos de una buena intención.
Si fuéramos buenos, viviríamos la vida con optimismo y esperanza, confiados en que cada día es un regalo maravilloso e irrepetible. Sin lugar para la depresión o las tristezas no justificadas, iluminaríamos el mundo con nuestras alegres miradas.
Si fuéramos buenos, nos alegraríamos infinitamente de todo lo bueno que les ocurre a los demás, sin hacer comparaciones con lo que nosotros somos o tenemos.
Si fuéramos buenos, daríamos gracias cada día a Dios por todo lo que El no nos da, porque ésta es Su forma de invitarnos a compartir Su Cruz.
Si fuéramos buenos, obedeceríamos con alegría a quienes Dios pone en
nuestro camino como guías, sean nuestros padres, jefes, o nuestros
maestros.
Si fuéramos buenos, buscaríamos por todos los medios no utilizar palabras que puedan herir a los demás, suavizando nuestro lenguaje hasta hacerlo un medio de transmitir hasta la noticia más dura, con ternura y sinceridad.
Si fuéramos buenos, no dejaríamos de hacer aquellas cosas que nos duelan, pero que por amor y justicia corresponden ser hechas.
Si fuéramos buenos, no sentiríamos vergüenza de dar testimonio de ser hijos de Dios, de amarlo por sobre todas las cosas, supeditando todos los actos de nuestra vida a Su Voluntad.
Si fuéramos buenos, seríamos verdaderos paladines en la defensa de la
verdad, de la justicia, y de la búsqueda del camino de la luz.
Si fuéramos buenos, no dejaríamos sin ayuda a ese niño que hoy nos pidió dinero en la calle.
Si fuéramos buenos, le diríamos a nuestro padre y a nuestra madre que los amamos, que los necesitamos, y que el mundo no sería el mismo sin ellos.
Si fuéramos buenos, escucharíamos a nuestros hijos cuando nos dicen que nos aman, que nos necesitan, aunque lo hagan con palabras que no comprendemos totalmente.
Si fuéramos buenos, amaríamos la vida que Dios nos da, y la defenderíamos a muerte. Millones de niños abortados tendrían un ejército de mujeres y hombres dispuestos a luchar hasta detener esta matanza.

   Si fuéramos buenos, daríamos el ciento por uno en retribución, por cada don que Dios nos da.
Si fuéramos buenos, veríamos en cada paso de nuestra vida, una oportunidad de ver la Mano de Dios obrando a nuestro alrededor. Y dejaríamos que sea El el que guíe nuestro camino.
Si fuéramos buenos, amaríamos…

Nunca dejes de SOÑAR

  Hubo un momento en el que creías que la tristeza 
sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar. Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más. Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad.


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